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sábado, 3 de octubre de 2015

Cosas Que Debes Llevar Al Gimnasio

Para muchas mujeres ir al gym varias veces por semana es casi un ritual, pero para otras es toda una nueva actividad en sus rutinas; si recién comienzas, quizás a veces puedas olvidarte de algo... Por eso hoy te propongo una lista de elementos necesarios para ir al gimnasio para que no te olvides de nada.

Botella de agua

Ir al gimnasio sin una botellita de agua es un crimen para tu salud. Cualquiera sea la actividad física que hagas, es imprescindible beber agua antes, durante y después del ejercicio. El agua es un combustible para el organismo, lo que lo mantiene hidratado y le devuelve los electrolitos que naturalmente perdemos al transpirar. Por eso, cuando no se bebe agua nos cansamos mucho más rápido y no rendimos lo mismo que con nuestra botellita con nosotras.

Toalla

Luego de caminar media hora y correr 15 minutos, por ejemplo, quedamos prácticamente hechas agua de todo lo que transpiramos. Ni que hablar si practicamos spinning o cualquier otra actividad aeróbica. Además de ser visualmente poco atractivo, tener las gotas de sudor cayendo sobre el rostro puede ser incómodo mientras seguimos con los ejercicios. ¡Lleva una pequeña toalla para limpiarte, siempre!

Reproductor de música

Darme cuenta que olvidé el reproductor de música en casa cuando ya estoy llegando al gimnasio me predispone negativamente; creo que es fundamental para no aburrirme y para que los ejercicios no se me hagan tan largos. El poder de la música es impresionante; escuchar nuestras canciones favoritas es un estímulo que nos entusiasma y entretiene mientras nos ejercitamos, sobre todo, si se trata de música movida o con mucho power. En ese caso, incluso, nos hace trabajar más y mejor.

Gomita de pelo

El gimnasio no es una pasarela, ni un lugar al que debamos ir producidas; digamos que lo verdaderamente importante es estar 100% cómodas. Y una de las claves para estar cómodas es atarse el cabello: ¿quién se banca correr 5 minutos con la cabellera suelta? ¡Yo creo que ni 1 minuto ni siquiera! Siempre guarda una gomita de pelo en tu bolso para recogerte el pelo; tampoco te olvides de horquillas para sujetar el flequillo, que también puede molestar.

Camiseta de recambio y abrigo

Mantener el sudor frío en el organismo puede hacer que nos enfermemos. Además, no creo que te guste tomarte el metro o el autobús de regreso a casa con las ropas mojadas en transpiración, ¿verdad? Lleva siempre una camiseta de recambio para ponerte luego de terminar los ejercicios.

Tampoco te olvides de un abrigo; cuando hacemos actividad física la temperatura del cuerpo aumenta y nos “acaloramos”, y eso quizás nos haga olvidar que al salir del gym el tiempo puede estar muchísimo más frío que cuando llegamos.

Ropa de ejercicio limpia

Enfócate en ropa que te mantenga fresco y te permita moverte libremente, pero que mantenga tu torso cubierto. De esta forma será menos probable que te vuelvas íntimamente familiar con el charco de sudor que otra persona pueda haber dejado en una máquina o camilla. Si generas tu propio charco de sudor al ejercitarte, quita tu ropa transpirada de tu bolsa de gimnasio tan pronto como sea posible y reemplázala con un conjunto limpio; así estarás listo para ir el día siguiente. Incluso si planeas continuar vistiendo tu ropa de entrenamiento al salir del gimnasio, considera llevar un conjunto limpio de ropa interior como respaldo de emergencia.

Artículos de tocador

El estrés y los cambios de rutina pueden cambiar el ciclo menstrual de una mujer. Tener algunos tampones o toallas sanitarias en tu mochila de gimnasio, o al menos algunas monedas por si tu gimnasio tiene una máquina expendedora, es una práctica prudente. Las toallas húmedas son buenas para quitarse el maquillaje de un rostro sudado y tanto hombres como mujeres pueden utilizarlas para refrescarse rápidamente si no quieren bañarse en el gimnasio. Finalmente, lleva un desodorante para que puedas utilizarlo tanto como necesites, tanto antes como después del entrenamiento.

Zapatillas y chanclas

Unas zapatillas firmes y resistentes ofrecen el mejor equilibrio entre calzado de protección y soporte y son flexibles. Puedes usarlas para todo desde correr en caminadoras hasta levantar pesas y realizar clases grupales de aeróbicos. Las chanclas no son un calzado aceptable para ejercitarse: muchos gimnasios tienen como requisito utilizar calzado cerrado para utilizar sus equipos. Sin embargo, ofrecen una barrera ligera de protección contra las verrugas plantares, hongos y otros problemas en los pies que puedes adquirir en el vestuario y en las duchas.

Candado

Sin importar qué tan cómodo te sientas en el gimnasio, dejar tu equipo en un casillero sin cerradura es una invitación al robo. Algunos gimnasios tienen candados con llave disponibles para rentar, pero ahorrarás dinero y tendrás siempre una cerradura disponible si llevas un candado propio.

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